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Arbeteta y su iglesia a vista de pájaro -
El castillo de Arbeteta Catastro de la Ensenada. Respuestas generales de la villa de Arbeteta. PINCHAR PARA VER MÁS
Memorias de Arbeteta II Ambrosio López Blasco

Los camposantos
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Se acerca el día de los Santos y queremos en nuestro blog homenajear a nuestros difuntos. En este nuevo post las campanas van a tocar a misa de réquiem, vamos a contaros la historia de nuestro viejo camposanto, como … Seguir leyendo
Las Norias de Arbeteta
Hemos vuelto de las vacaciones con muchas ganas de trabajar y con la ilusión de seguir contando cosas de nuestro pueblo y sus actividades. Este post vamos a dedicarlo a la noria y la gran ayuda que supuso en las tareas del campo. La noria es una máquina hidráulica utilizada para extraer agua de los pozos para el riego de huertas, siguiendo el principio del rosario hidráulico. Estas huertas siempre jugaron en la historia de Arbeteta un papel fundamental en su economía de subsistencia.

Calendario 2016 de APAG (Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara) . Arbeteta
A finales del siglo XIX y principios del XX los vecinos pudientes que tenían huerto en zona húmeda, pudieron instalar norias , previa construcción del necesario pozo. Los pozos que hemos inspeccionado tienen unos 5 metros de profundidad, de los cuales 2 corresponden a agua.
Todas las norias que hemos conocido eran de hierro de forja y algunos elementos de fundición. No hemos encontrado noticias de que hubiese, anteriormente a esa época, norias que utilizaran la rueda de madera. Las que hemos conocido eran de tiro o de sangre (deben su nombre a que la fuerza motriz era llevada a cabo por bestias de carga como burros o mulos).
Consistían en una cadena sinfín que gira sobre un tambor de eje horizontal apoyado en los muros del pozo. En los extremos del eje había dos cojinetes de engrase. A esa rueda o tambor se le transmitía mediante un malacate el movimiento horizontal del animal de tiro, atado a un palo largo, que pasa a tiro vertical mediante dos coronas dentadas cónicas. Para impedir el giro en sentido contrario, en el engranaje vertical se colocaba una cuña curvada de hierro, llamada galga. En la cadena sinfín van los cangilones, de tal manera que bajan boca abajo vacíos, y suben llenos, vertiéndose directamente al huerto.
Lo que se plantaba en los huertos era exclusivamente para uso familiar, no daba para vender. Las hortalizas que se cultivaban eran tomates, judías, pimientos, pepinos, cebollas y patatas. También se cultivó el cáñamo, una planta textil con la que se hacían los costales, los sacos y la cordelería. Si os fijáis más abajo en los nº 6 y 7 aparecen dos pozos en la cerrada de los Cañamares.
Hemos reconocido el origen de estas norias. Por las marcas de las fundiciones identificamos la procedencia de la fundición de Valentín Diéguez de La Bañeza (León) y de la fundición La Maruca, de Avilés (Asturias), como podréis ver en las fotografías que os presentamos.
No pretendemos descubrir el valor etnográfico y el estado actual en que se encuentran sus restos. Ello lo podéis comprobar en las fotografías. En este post haremos una enumeración de las norias y pozos con bomba. Si el ilustrado lector encuentra alguna que no hemos mencionado, le animamos a que nos lo comunique.
ANTIGUOS PROPIETARIOS DE LAS NORIAS Y DONDE ESTABAN SITUADAS.
1º- SALVADOR PÉREZ LÓPEZ. Junto al barranco de la Fuente de los Caños, margen izquierda.
2º- PABLO COSTERO COSTERO. (Debajo de las eras, junto al cruce de la carretera de Valtablado).
3º- MANUEL MONTÓN LÓPEZ. Junto al barranco de la Fuente de los Caños, margen derecha.
4º- TOMÁS DEL AMO PÉREZ. (Marido de Irene). Junto al barranco de la Fuente de los Caños, margen izquierda.
5º- RAIMUNDO MONTÓN. Cerrada de los Cañamares, junto a la fuente de la Jarra.
6º- MARIANO COSTERO ALONSO. (Padre de Marcos y Eladio). Cerrada de los Cañamares, junto a la fuente de la Jarra.
7º- JOAQUÍN PÉREZ LÓPEZ. Cerrada de los Cañamares, junto a la fuente de la Jarra. Ésta se hizo después de la guerra.
8º- MANUEL COSTERO (el tío Estanquero). En el Charco.
9º- FEDERICO HERRÁIZ. Frente a la Zarcilla, en el Charco.
POZOS CON BOMBA MANUAL:
1º- TERESA PÉREZ (la tía Finita). En la fuente de la Jarra.
2º- CIRILO COSTERO (el Valenciano). Junto a la fuente de los Caños.
3º- VÍCTOR COSTERO MARTÍNEZ (marido de la tía Isidora). Frente a la Zarcilla, junto a la fuente de la Zorra.
La noria de agua ha sido uno de los ingenios hidráulicos que ha hecho que la vida de mucha gente sea mejor a lo largo y ancho de todo el mundo durante siglos. Despedimos este post con un poema que escribió Antonio Machado sobre la noria. 
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Flores silvestres
En este post veraniego no os vamos a contar ninguna historia ni tampoco vamos a hablar de ningún personaje , os vamos a presentar las flores silvestres que nos hemos encontrado y fotografiado paseando por los montes de Arbeteta.
El diario ajetreo de nuestras presionadas vidas pocas veces nos permite admirar la serena belleza de las flores silvestres; otra cosa que nos aleja de nuestro origen : la naturaleza. Las flores silvestres son tan modestas , que a veces nos pasan inadvertidas, sólo si les prestamos atención las encontramos perfectas y delicadas.
Realizar este post ha tenido varias satisfacciones: uno pasear por los montes de Arbeteta en días laborables de mayo y junio, lentamente, sin prisas y apreciando todo lo que hay en el terreno: las flores, arbustos, el olor de las plantas, el silencio, y toda la belleza que encierra el campo; y luego, la búsqueda de una cerveza y una tapa de jamón en el bar de la plaza de Arbeteta. Son placeres horacianos escondidos entre los romeros y los pinos, que al encontrarlos sentimos una alegría gratificante, por la cual ha merecido la pena el esfuerzo. A ello añadiremos, como dice Cervantes, “El sosiego, el lugar apacible, la amenidad de los campos, la serenidad de los cielos, el murmurar de las fuentes, la quietud del espíritu son grande parte para que las musas más estériles se muestren fecundas y ofrezcan partos al mundo que le colmen de maravilla y de contento”.
Para evitar problemas con las denominaciones las presentaremos con sus nombres científicos, y por motivos de espacio pondremos sólo 13 especies y una fotografía por especie:
*Pinchar 2 veces en las fotografias para poder apreciar la belleza y detalle de las flores.
ANTHYLLIS VULNERARIA L. y ANTHYLLIS VULNERARIA L. SSP. PRAEPROPERA. Encontramos estas dos variedades: la más blanca, que se denomina “garbancillo”; y la rosa, que pertenece a la subespecie “praepropera”. Localizamos esta especie en sus dos variedades en la zona de La Rambla, por el Arco y los Ojos. En la medicina popular se ha utilizado esta planta como astringente, cicatrizante, desinfectante, contra inflamaciones bucales, laxante suave, diurético, depurativo y estimulante. Es planta muy apreciada por el ganado.
MEDICAGO SATIVA L. El nombre vulgar es mielga. Es una alfalfa silvestre, frecuente en Arbeteta en los bordes de caminos y carreteras, especialmente en el entorno de las eras. No se distingue a simple vista de la alfalfa cultivada por lo que ambas plantas utilizan el mismo nombre científico. La mielga tiene un porte más rastrero, sus tallos son más finos, siendo planta muy apreciada por el ganado por su apetecibilidad y persistencia. Podemos concluir que la mielga es una alfalfa silvestre autóctona de la península ibérica, sus cualidades más destacadas ser una leguminosa, rústica, capaz de producir unos rizomas que la hacen muy resistente y tolerante al pastoreo. En Arbeteta era poco apreciada por los agricultores porque las raíces eran muy resistentes y persistentes en la labor.
PHLOMIS LYCHNITIS L. (Candilera). Extendida por todo Arbeteta. El nombre proviene del griego “Phlox” que significa llama y “Lychnos” que significa lámpara, debido a la forma de la flor. Vive al borde de caminos sobre suelos calizos. Se ha utilizado en la medicina popular como antidiarreica, antifebrífuga, antihemorrágica estomáquica, antihemorroidal, en fin, para casi todo.
DIGITALIS OBSCURA L. (Digital negra). Se llama digital porque las flores imitan la forma del dedal. La encontramos en zonas pedregosas de los Navazos y sus proximidades. Hemos de advertir a los lectores que todas las partes de esta planta son extremadamente venenosas, incluyendo raíces y semillas. A pesar de tener ciertas propiedades medicinales (cardiotónico, diurético), su uso está proscrito dada su elevada toxicidad. En la medicina veterinaria, las flores de la Digitalis obscura se utilizaban tradicionalmente para promover la cicatrización de heridas y el tratamiento de los dolores de muelas en los animales. Las digitales contienen diversos glucósidos cardíacos como la digitoxina, digitalín, digitonina, digitalosmin, gitoxin y gitalonin. Si se ingiere, durante la digestión, agliconas y un azúcar son liberados por la descomposición de estos glucósidos. Las agliconas afectan directamente a los músculos del corazón y pueden disminuir la frecuencia cardíaca hasta producirse el paro cardíaco.
CENTAUREA CYANUS L. Se llama popularmente aciano, pincel o azulejo. En Arbeteta la encontramos por toda la Vega, asociada al cultivo de cereales. La centaurea cyanus siempre se ha utilizado popularmente como antibacterial, fungicida, pectoral, estimulante, tónico, aperitivo y eupéptico, diurético, colerético-colagogo, antiséptico, antipirético, antiinflamatorio y astringente suave, en fin, para todos los males, que para no ser prolijos omitimos. Actualmente suele utilizarse como un corrector organoléptico (agente colorante) y marcador de tisanas.
GLADIOLUS ILLYRICUS L. En Arbeteta vulgarmente se llama “alhelí” y ha sido apreciada por su belleza. Es muy abundante en gran parte del término municipal. Es una planta herbácea, vivaz a través de tubérculo escamoso. Mide hasta 60 cm de altura. Tiene hojas estrechas. Las flores son grandes, rosas o rojizas, irregulares, reunidas en espigas de entre 3 a 8 flores dispuestas unilateralmente. Como curiosidad diremos que su nombre originario, Gladiolus, es el diminutivo de “gladius”, que en latín significa “espada”, por la forma de la hoja que es lanceolada terminando en punta. La flor en la época de la Roma Imperial era entregada a los gladiadores que triunfaban en la batalla como símbolo de la victoria.
CEPHALANTHERA LONGIFOLIA L. Es una orquídea terrestre común en el sur y oeste de Europa, pero en peligro de extinción en las zonas del norte, donde es una planta protegida. En la Península es frecuente, excepto en las zonas más áridas. En Arbeteta sólo hemos encontrado este ejemplar en la fuente Nueva, en la misma orilla de los pilones. La belleza de sus varitas resalta espectacularmente al amparo de los pinos. De ella poco más se puede decir, sino detenerse a contemplar semejante belleza.
FRITILLARIA LUSITANICA. Planta con flores solitarias o por parejas, acampanadas de color caoba púrpura oscuro y con líneas amarillas. Sus bulbos son venenosos. La encontramos en Arbeteta en el cerro y laderas de La Lobera, Las Peñuelas, y por los alrededores de Los Navazos, en zonas secas y pedregosas, en exposiciones soleadas. No se le conocen propiedades curativas. Como curiosidad diremos que su nombre científico es debido a la forma de la flor y viene del latín “fritillus”, que significa cubilete para jugar a los dados.
LINARIA AERUGINEA. Llamada vulgarmente barba de chivo o violeta de pastor. Crece en las zonas pedregosas. En Arbeteta la hemos localizado en el entorno de La Lobera y en el barranco de la Fuente Nueva. La flor es original con la corola de un color fucsia o rojizo, con una especie de espolón de un centímetro de largo, y un tallo inclinado. Las flores se reúnen en la planta en grupos de 15 a 25 ejemplares.
LINUM NARBONENSE. Conocida como lino silvestre. Es una hierba algo leñosa con tallos ramificados con una flor azul en la parte superior. Esta flor destaca por su tamaño y por los cinco pétalos de color azul con nervios en violeta. En Arbeteta el lino es muy frecuente en los campos entre tomillos y romeros. Las semillas tienen múltiples aplicaciones, se utilizaban crudas como laxantes, en cataplasma como expectorante, para el estreñimiento, inflamación de las vías respiratorias, digestivas urinarias, e incluso, en forma de lavativa contra la irritación del último tramo del intestino o dolores hemorroidales.
MARRUBIUM VULGARE. El marrubio es planta muy abundante en Arbeteta. La presentamos con muchas utilidades medicinales que hemos encontrado en diversos autores: trastornos del aparato respiratorio, inapetencia, estimulador de jugos gástricos y secreción biliar y diarreas. Como remedios caseros para: la debilidad, dolor de pulmones, trastornos nerviosos, lombrices, flatulencias, ictericia, heridas mal cicatrizadas, trastornos biliares y hepáticos, trastornos y dolores de la menstruación, trastornos de la piel, heridas infectadas, quemaduras, herpes y trastornos del ritmo cardíaco. Como contraindicación, las embarazadas deben abstenerse de su uso.
MUSCARI COMOSUM L. El nombre vulgar es nazareno o hierba del querer, aunque también se conoce como ajo de cigüeña y jacinto de penacho. En Arbeteta la encontramos en el entorno de las eras y a lo largo de los caminos y cunetas. Se llama nazareno por la forma y el color que tienen las vistosas flores de un intenso color azul púrpura antes de abrirse, y coincidir su floración con la Pascua. Es una planta comestible, que posee un bulbo de sabor amargo, más pequeño pero de propiedades parecidas a las de la cebolla, utilizándose para estimular las secreciones y la orina. En algunos países, sus bulbos se consumen como parte de salsas o en escabeche. También se utilizaba para hacer cataplasmas con el bulbo, debido a sus propiedades emolientes, para aplicarlas sobre quemaduras de la piel, zonas irritadas, enrojecidas, secas y con granos.
TRIFOLIUM FRAGIFERUM. El trébol es planta común en zonas húmedas, hasta el punto que soporta los anegamientos, gracias a la longitud de sus tallos, quedando las hojas fuera del agua. En Arbeteta la encontramos junto a las fuentes, barrancos y el entorno de las Eras. Es una especie que produce un pasto abundante y de muy buena calidad nutritiva, rico en proteínas, muy apreciado por las ovejas, aunque si pastan con avidez, les ocasiona meteorismo (distensión abdominal provocada por la producción y acumulación de una cantidad excesiva de gases en el estómago). Si en verano recibe suficientes aportes hídricos, como ocurre en Francia, donde se dice que el trébol ha contribuido más que la patata al desarrollo de la economía agraria del país, los pastos estaban asegurados.
*(Villadearbeteta.com no se hace responsable de los efectos de un uso irresponsable de las plantas que aquí se presentan).
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Pastores
En este nuevo post del mes de junio continuamos con esos oficios que poco a poco van desapareciendo, por eso no podemos dejar de hablar del «oficio de pastor». Un oficio ancestral que sobrevive con ciertas dificultades, un trabajo que ha permanecido casi inalterado durante siglos. Un oficio sacrificado y lleno de contrastes, hasta nuestro Don Quijote en su fantasía, tuvo la idea de hacerse pastor tras finalizar sus andanzas de caballero andante, y así seguir la vida del campo » oh Sancho!, que nos convirtiésemos en pastores, siquiera el tiempo que tengo de estar recogido. Yo compraré algunas ovejas, y todas las demás cosas que al pastoral ejercicio son necesarias, y llamándome yo el pastor Quijotiz, y tú el pastor Pancino, nos andaremos por los montes. (Segunda parte, CAPÍTULO LXVII 1615).
Vamos a comenzar con un documento del año 1771, es de un pleito en el que la Villa de Azañón, aprovechando que el ganado vacuno de los vecinos de Arbeteta se encontraba con su pastor pastando en su término, y ocasionándoles «diferentes daños por haber andado entre las viñas» ha pasado a denunciarles y a embargarles, tomando en prenda tres reses vacunas. Los daños se estiman en 231 reales, una fortuna para la época.
La justicia de Arbeteta y los propietarios del ganado dan un Poder a Baltasar Carrillo y a Luis López para que puedan pleitear en su nombre, primero ante la justicia de Azañon para que les devuelvan las prendas incautadas, y después si es necesario , ante los Jueces de su Majestad, alegando la pertenencia de Azañón a la Comunidad de Pastos de Cuenca, ya que consideraban injusta la denuncia. No sabemos el desenlace del pleito, pero basta para que nos haya mostrado el sistema de pastos y la sorprendente existencia de la vacada de Arbeteta en el siglo XVIII. Son vacas de labor con las que se araba y se enganchaban a los carros. Estos animales cuando no tenían que trabajar estaban con los pastores de dula que las llevaban a descansar y a pastar, de ahí nuestra historia. Era muy apreciado el excremento seco de vaca para ahuyentar a las abejas en el momento de la extracción de la miel.

Documento de los Reyes Católicos a la Villa de Arbeteta para uso de los pastos en la provincia de Cuenca.

Anuncio del Ayuntamiento de Arbeteta en el Boletín Oficial de la Provincia de Guadalajara por el extravío de una res. Año 1885
En el documento de la izquierda tenemos un anuncio del Ayuntamiento de Arbeteta en el Boletín Oficial de la Provincia de Guadalajara por el extravío de un becerro de año y medio. El propietario Donato López Romero (1821-1895), hijo de Manuel López Herráiz y Mª Vicenta Romero Humanes (de Azañón). Casado en 1854 con Mª Antonia Casiana Costero Herráiz. Padres de Hilario (bisabuelo de Juan Luis López) y de Pedro (secretario municipal de Arbeteta de 1885 a 1925). Sabemos que en el siglo XX todavía algún vecino tenía alguna vaca de labor, la última que tenemos noticia es en la posguerra y su dueño era Esteban Alonso Martinez.
Pero nuestra sorpresa no queda solo en la vacada que había en nuestro pueblo , sino que también a los cerdos se les pastoreaba. A los pastores de cerdos se les llamaba «porqueros». Tenían el mismo sistema que con el resto de los animales, los porqueros recogían los cerdos de los vecinos y les sacaban a las afueras del pueblo para que comiesen. Para la curiosidad de nuestros lectores, uno de los alimentos favoritos eran las ortigas . Así se mataban 2 pájaros de un tiro: alimentar a los animales y limpiar las afueras del pueblo de malas hierbas.
Si miramos con atención el cuadro que adjuntamos, vemos los censos de los animales que había, junto con los nombre de los pastores y de los amos estaban los salarios que percibían. Hemos llegado a tener en Arbeteta en 1752 entre ganadería mayor y menor, un total de 3.799 animales, aparte también se contabilizaban las colmenas . Vemos en uno de los cuadros una división entre seglares y eclesiásticos, el clero también tenía ganado.
*Pinchar encima para agrandarlo
El ganado más común era de ovejas y cabras, por la noche se guardaban en las parideras y por el día cada pastor las sacaba dependiendo de donde estuviese la paridera. Era un época en el que había poca comida para todos, no solo para los animales. Nos cuenta Fabriciano López Blasco, que sacaban las ovejas «para afilarse los dientes», ya que había poco pasto para tanto ganado.
En diciembre/enero parían y en el mes de abril/mayo se les cortaba el rabo, seis dedos por debajo de su nacimiento, a esto se le llamaba «el raboteo». Este trozo que se quitaba se guisaba y se comía, era todo un acontecimiento. En el mes de julio se vendían los corderos al tío Zapatero o al Mariano de Azañon, la media de peso era de 20 k, con menos peso no los querían.
Los pastores que trabajan para un amo estaban en una escala inferior con respecto al resto de los vecinos del pueblo. Se les pagaba con un pan de 4 libras al día (equivale a 6 0 7 pistolas de pan) , 4 libras de aceite al mes, 1 fanega de harina de almortas , alguna patata etc. Era difícil vivir toda una familia con este jornal, les dejaban llevar también hasta 10 ovejas propias junto con las del amo.
En esta época que hablamos, en los año 50 del siglo XX , lo normal es que en las familias los hijos fuesen de pastor. Tener un rebaño era como tener un seguro o una cartilla de ahorro , y solo se utilizaba en caso de necesidad. Hubo gente que pudo instalarse en Madrid y que sus hijos estudiaron , gracias a la venta del ganado. Arbeteta como la mayoría de los pueblos de la comarca tenía una economía de subsistencia.
A primera hora de la mañana los duleros daban la vuelta por todo el pueblo recogiendo a los animales, los amos les abrían la puerta del corral y ellas solas acudían al “Cantó de la Dula» para incorporarse al rebaño. «Pero esto ya pertenece a nuestra siguiente historia…….
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Cardillos & Collejas
Hay tradiciones que efectivamente se pasan de padres a hijos o de abuelos a nietos, como es el caso del post de hoy: el placer de salir al campo en primavera para coger collejas y cardillos. Están deliciosos en potajes con garbanzos, revueltos o en tortilla. Seguro que más de uno y de dos los conocéis y también los cogéis. Para los que no lo hacéis, os animamos a ello, y si no contáis con maestro que os enseñe, os adjuntamos unas fotografías que os ayudarán.
Los cardillos
El cardillo (Scolymus hispanicus L.) es una planta silvestre que podemos encontrar en Arbeteta en las orillas de los caminos y linderos de la Vega, no siendo rara verla en las Eras. Al igual que las collejas, antes abundaba en los campos de cereales, pero con el uso continuo de los herbicidas han desaparecido. Nos cuentan que antes los mejores se criaban en las avenas, porque este cereal se araba y sembraba más tarde. Generalmente eran los trofeos que traían las mujeres y niños que iban a escardar.
El cardillo es uno de los alimentos naturales más tradicionales. Es una planta que nos suele pasar inadvertida cuando se encuentra entre la vegetación. Tiene un aspecto morado con las hojas pegadas al suelo y en el centro suele conservar el tallo seco del año anterior, lo que nos facilita su búsqueda, especialmente al principiante. La recolección de cardillos tiene varias satisfacciones: el ejercicio de andar por el campo, la satisfacción de encontrarlos y recolectarlos uno mismo, y por último, el placer de saborearlos. La parte aprovechable son las hojas basales, que se recolectan antes de que aparezcan los tallos floríferos, en general durante los meses de abril y mayo, dependiendo de las lluvias del año. Este año es extraordinario por las lluvias.
Intentaremos que podáis identificarlos mediante las fotografías que os adjuntamos. Si frecuentáis el campo, localizáis la zona donde abundan en el mes de junio, porque está florecido y se identifican sus vistosas flores amarillas. Localizado el lugar podéis volver en abril y mayo del año siguiente. Los mejores cardillos son los que crecen entre las hierbas porque con la competencia por la luz solar son más grandes y más tiernos y no están abiertos al ras de suelo. Os recomiendo utilizar guantes para evitar los pinchos, y una buena navaja muy afilada para limpiar el cardillo in situ y no llevar la tarea a casa. Se debe cortar la planta entera respetando la raíz para que pueda volver a brotar al año siguiente. Deben pelarse, es decir, quitar las partes verdes de las hojas y dejar sólo el peciolo y el nervio, lo que vulgarmente se conoce como penca. Esta operación se realiza con una cierta facilidad agarrando cada hoja con la mano izquierda, mientras vamos pasando la navaja por los lados de la penca para quitarle lo verde. Si se hace con un poco de práctica, los pinchazos son mínimos.
Una vez pelados, se lavan con agua para eliminar los restos de tierra, se cortan en trozos y se cuecen en agua con sal. A continuación se suelen preparar de diferentes maneras. Una de las más frecuentes es rehogarlos con aceite de oliva y ajo para servirlos como acompañamiento de los garbanzos en el cocido.
Pero lo que os mostramos hoy es en tortilla. Para ello se rehogan muy bien, que suelten el agua de la cocción y se hacen en tortilla o revueltos. Se les puede añadir jamón o chorizo, pero eso lo dejamos al gusto del cocinero.
Las collejas
Las collejas (Silene vulgaris-Moench) son otra de las especies comestibles silvestres ampliamente conocidas y apreciadas en Arbeteta. Se puede decir que es la verdura más fina y exquisita de cuantas son aprovechables de las silvestres.
Crecen las collejas en los terrenos baldíos que no hayan sido tratados con herbicidas y en los bordes de los caminos de toda la Vega. Son plantas que gustan mucho a las ovejas por lo que es incompatible su búsqueda con la presencia de los ovinos.
Brotan las collejas a finales de abril y primeros de mayo, teniendo un lustroso color verde manzana. Crecen en corros. Una norma elemental de cualquier buen aficionado es coger las últimas hojas de la planta, nunca tirar de ellas arrancándolas de raíz, porque se eliminan futuras plantas para la próxima temporada, debido al carácter subterráneo de sus tallos. De la planta se utilizan las hojas y el tallo tierno.
Una vez que las tenemos limpias, para prepararlas se deben de seguir unos cuidados sencillos, como son el lavarlas de tierra y polvo. Recomendamos no cocerlas, porque pierden sabor y beneficiosos elementos nutrientes.
La tortilla es como mejor saben, para ello se ponen en una sartén con aceite de oliva, un poco de sal y a fuego bajo ir depositando las collejas y conforme se van haciendo, al mermar bastante el volumen inicial, se va aportando más verdura hasta tenerlas reducidas y haciéndose en su propia agua. Después se hacen en tortilla, resultando un sabor inolvidable. En Arbeteta las collejas se han utilizado también tradicionalmente con garbanzos tipo potaje, sustituyendo a las espinacas.
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Los Carteros en los siglos XIX y XX
Vamos a dedicar este 2º post del año a un oficio que tiende a desaparecer en casi todo el mundo, hablamos del oficio de «cartero» . La informatización de este siglo con la aparición de los ordenadores, el fax y los móviles ha hecho que el envío de cartas sea cada vez menor. Ya casi nadie manda cartas personales y cada vez más los recibos del banco y notificaciones públicas (multas, avisos…) llegan por email .
Pero nosotros vamos a regresar a una época en el que nuestros protagonistas, «los carteros», eran imprescindibles , su oficio era único. Un tiempo en donde la llegada de las cartas era todo un acontecimiento. Vamos a rendir un homenaje a nuestros paisanos que se dejaron la piel recorriendo los caminos, superando todo tipo de peligros.
El año 1706 marcó el nacimiento de Correos en España. Fue entonces, durante el reinado del primer Borbón, Felipe V , cuando el servicio postal español pasó a ser gestionado por el Estado. En 1889 fue cuando se creó el Cuerpo de Empleados de Correos en España, por lo que los carteros empezaron a tener cada vez más presencia en todas las poblaciones.
En Arbeteta el correo ha llegado desde distintos orígenes a lo largo de la historia. Sabemos que Arbeteta pertenecía a la provincia de Cuenca hasta 1833, y que hasta entonces la correspondencia oficial llegaba de Cuenca por El Recuenco. En 1836, en plena Guerra Carlista existe una disputa sobre la instalación del partido judicial en Priego o Valdeolivas. Uno de los puntos a su favor que presentaba esta última era que en ella estaba situada la administración de correos de Salmerón, Arbeteta y El Recuenco.
Años después, con la adscripción al partido de Cifuentes, venía de esta villa a través de Carrascosa de Tajo. Entrado el siglo XX comienza el servicio desde la administración de Trillo, a través de la línea de Trillo a Zaorejas, encargándose el cartero rural de Arbeteta de acercarse a recogerlo a la casilla de Peralveche.
Desde aquí no podemos olvidar al entrañable administrador de correos de Trillo, Isidoro Ruiz López, hijo de Baltasara López, natural de Arbeteta y de Benjamín Ruiz Carrascosa, familia que siempre cultivó su amor por Arbeteta.
La primera noticia que tenemos sobre el oficio de Cartero en Arbeteta es el anuncio de una vacante en el Boletín Oficial en el año 1874 , dotada con 100 pesetas, no tenemos noticias a quien se le adjudicó .
Del primer cartero que si tenemos noticias es de Benito Aguado Écija , nacido en Alcocer y trasladado a Arbeteta como cartero oficial, se casó en nuestro pueblo con nuestra paisana Saturnina Herraíz Costero, fundando así una dinastía de carteros .
Los Aguado son toda una estirpe de 3 generaciones en correos.
Pinchar abajo para ver la imagen.
En 1909 Benito Aguado Écija estando destinado en Arbeteta se presentó para concejal en las elecciones para el ayuntamiento. Aunque no salió elegido tuvo 25 votos de los vecinos del pueblo.
La segunda generación de carteros aparece con «Agustín Aguado Herraíz » El Canela « hijo del anterior, está todavía en la memoria de algunos de nuestros lectores subiendo con la bici a la Casilla. Padre e hijo trabajaban a la par aunque en diferentes pueblos . En el recorte que tenemos abajo fechado el 2 de marzo de 1931, solicitan una permuta para volver Agustín a Arbeteta con su familia y Benito a Sacedón ,cerca de Alcocer, el pueblo donde nació.

Permuta de la plaza de cartero entre Benito Aguado y su hijo Agustín Aguado. Destinados en Sacedón y Arbeteta
Después de la permuta con su padre en 1931, Agustín Aguado Herraíz estuvo en Arbeteta hasta que se jubiló y le sustituyó su hijo Bernardo Aguado, casado con Aniceta Benito , nacida en Valtablado, le ayuda en el oficio su hermano Juan, casado con Eusebia Benito nacida también en Valtablado, (se casaron 2 hermanos con dos hermanas). Iban en bicicleta como su padre pero a partir de los años 70 cambiaron la bici por una moto. 
Los demás hermanos también fueron carteros y estaban destinados en Madrid. 1.-Benito Aguado, casado con Andrea Alonso Del Amo hija de la «Tía Quila», En los años 40 hacía de sacristán en Arbeteta. Había estado en los frailes de Teruel. Según nos cuentan tenía muy buena voz y cantaba muy bien el gregoriano. Recuerdan los mayores las misas de Réquiem y en especial el “Dies irae” que les emocionaba y helaba el corazón. 2.- Vicente y 3.- Eustaquio , aunque era el pequeño de los hermanos fue el primero que ayudó a su padre a repartir las cartas antes de irse a Madrid de cartero.
Desde Arbeteta se llevó el correo también a Valtablado del Río, a Armallones y Huertapelayo. La distribución de las cartas se hacía diariamente y se encargaba «El tío Agustín» de subir con su bicicleta al coche correo a la Casilla de Peralveche para recoger las cartas, tanto de Arbeteta como de Valtablado , y luego cada cartero repartía las cartas de los pueblos que tenían asignados. Tenemos noticia de Dionisio Alonso “El Conis” que fue el cartero de Valtablado durante la guerra y comienzo de postguerra. Era mozo soltero y vivía con su hermano Baldomero y Juanita su mujer.
A Dionisio Alonso le sucedió en el puesto Benito Costero Martinez, «El Gasolina», casado con Dorotea Alonso Del Amo, estuvo de cartero de Valtablado hasta 1967, anteriormente su padre Isidoro Costero Pérez, casado con María Martinez, había sido también cartero de Armallones y Pelayo en los años 20 y 30. Estamos ante otra familia de carteros .
Las familias ayudaban cuando por algún motivo, siempre justificado, no podían ir los titulares . En este caso la mujer o los hijos, aunque fuesen pequeños, iban a repartir el correo. Corrían tiempos difíciles ya que después de la guerra civil «los maquis» merodeaban por la zona y moverse de un pueblo a otro entrañaba algún susto que otro, afortunadamente nunca hubo ningún incidente.
Cartero de Arbeteta en la actualidad . Marzo 2016
Llaman a la puerta………….No han llamado dos veces, como cuando es alguien de casa. No es una llamada fría e impersonal de un extraño…..No; es una llamada familiar y de confianza… ¡Es el cartero!
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La Villa de Arbeteta rinde homenaje a Tomás Camarillo. 1947
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Comenzamos este nuevo año con ilusión y con muchas ganas de contaros nuevas historias. Vamos a rendir un homenaje a un personaje fascinante que recorrió toda la provincia de Guadalajara con su famoso Ford y con una cámara colgada al hombro. Fotografió 287 … Seguir leyendo
Navidad 2015
Se aproxima la Navidad y con ella nuestras mejores y más sinceras intenciones de entregar lo mejor de nosotros a los que nos rodean. Es un tiempo de compartir con ternura y alegría pero sobre todo con generosidad. Os deseamos .
¡ Feliz Navidad ¡
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Crónicas de La Guardia Civil en la Villa de Arbeteta
Cuando realizamos el post de Casas Cuartel de la Guardia Civil , no sabíamos el seguimiento que íbamos a tener. No obstante ante las peticiones de ampliar el tema con sucesos y anécdotas, hemos decidido continuarlo.
Vamos a contaros noticias y actuaciones de la Guardia Civil del puesto de Arbeteta. Hemos elegido los años finales del siglo XIX y primer cuarto del XX, porque estamos más alejados de sus protagonistas, al ser generalmente las noticias de sucesos trágicos y negativos.
Pero antes de empezar con las anécdotas de nuestros personajes, vamos a hacer un poco de historia y a contaros cómo y cuándo surgió este cuerpo.
Tras la Guerra de la Independencia contra Francia (1808-1814), surgieron por los caminos todo tipo de ladrones y villanos dispuestos a convertir la agotada nación en una tierra intransitable. Tras varios intentos fallidos de crear nuevos cuerpos de seguridad y con un ejercito muy desgastado, el mariscal Francisco Javier Girón y Ezpeleta, II Duque de Ahumada, bajo el amparo de Isabel II como reina, creó el 28 de marzo de 1844 «La Guardia Civil«. Unos 14 jefes, 232 oficiales y 5.769 agentes formaron la primera remesa de Guardia Civil de la Historia, dividida en 14 tercios en un homenaje a los ejércitos de los Austrias.
Se configuró un cuerpo sólido y eficaz que perteneciera solo a los españoles y estuviera fuera de los manejos políticos , dependiente solo del ministerio de Gobernación y del de la Guerra. El tricornio, de origen francés, se convirtió desde entonces en el símbolo distintivo de este cuerpo, al igual que el uniforme verde.
El Duque de Ahumada no es solo el artífice de la constitución del cuerpo, sino también de todo el soporte moral de la Guardia Civil. El 20 de diciembre de 1845, crea la «Cartilla del Guardia Civil», un código moral para los agentes. Esta capacidad de servicio y sacrificio se cristalizó en el lema «el honor es mi divisa». La lealtad, el sacrificio, la austeridad, la disciplina, la abnegación y el espíritu benemérito son los principios clave que guían sus actuaciones. El férreo cumplimiento de estos compromisos permitió al cuerpo despejar los caminos y garantizar la seguridad de muchos ciudadanos.
Pero volviendo a nuestra historia os vamos a relatar las aventuras de dos de nuestros protagonistas: el cabo de la Guardia Civil «Sr. Pino y el guardia «Sr. Martinez» que merecieron una recompensa según cuentan los perjudicados. Lo que no sabemos son sus lugares de nacimiento , porque ninguno era de Arbeteta.
El 28 de noviembre de 1925 llegaron noticias al puesto de Arbeteta del robo de ganado lanar perpetrado en el término de Villanueva de Alcorón a los vecinos Celestino y Mariano García Vicente.
Nuestros protagonistas cogen sus caballos y se dirigen al termino de El Recuenco , visitan los sitios más ocultos, interrogan a pastores y labradores, obteniendo la averiguación de haber sido vendidas en Vindel, en aquellos días, 18 reses. Sin pérdida de tiempo, el día 29 se personan en dicho pueblo, y comprueban que efectivamente un joven de unos 20 años, que decía ser de Peñalén, vendió a D. Lucio de la Muela, honrada persona de dicho pueblo, 18 ovejas, al precio de 35 pesetas cada una, que pagó en el acto. Estas ovejas quedaron depositadas en el juzgado de Vindel. En esos días reina un gran temporal de nieve en la sierra, y sin temor a él, marchan el día 30 a Villanueva de Alcorón, y combinando las noticias que tenían con otras nuevas, dirigen sus sospechas a un sujeto de Valsalobre, llamado Blas Sanz Segovia.
El temporal de nieve arrecia e impide la continuación del trabajo, pero ellos no desisten en su labor, y unidos a D. Lucio de la Muela, y acompañados de un guía de Villanueva, inician las seis horas de camino, con más de un palmo de nieve, con las ropas mojadas y las ramas de los pinos interceptando el camino. Iban a pie por no poder montar las caballerías por efecto del frío, y expuestos a perecer si les sorprendía la noche. Cansados y rendidos llegan por fin a Valsalobre. El Alcalde los auxilió y les indicó el domicilio de Blas Sanz Segovia , el padre de éste al enterarse de que la Guardia Civil busca a su hijo se da a la fuga. Esto no es obstáculo para ellos y con la ayuda de los vecinos averiguan el paradero del sospechoso. Le sorprenden a 5 kilómetros del pueblo y le detienen, confesando su delito y el lugar donde tenía escondido el dinero de la venta de las 18 ovejas. Encontraron en un pajar cercano una cartera con 626 pesetas y 90 céntimos. D. Lucio de la Muela reconoce al sospechoso sin género de dudas. Asegurado el reo, reponen fuerzas, auxiliados por los vecinos de Valsalobre. El día 2 de diciembre regresan con el detenido y el dinero a Villanueva, recorriendo de nuevo un duro camino con el temporal que no amainaba. En Villanueva hacen entrega del correspondiente atestado, detenido y efectos al juez municipal.
El cabo Sr. Pino, y el guardia Sr. Martínez reciben mil felicitaciones por su trabajo. Han conseguido la tranquilidad de los perjudicados y sus familias, así como de los vecinos de dichos pueblos, que solicitan, como acto de estricta justicia, una recompensa para los dos. Con el deber cumplido regresan a Arbeteta el día 3 diciembre.
En las siguientes historias que os vamos a relatar, nuestros agentes van a tener que investigar asuntos un tanto escabrosos como eran «los infanticidios». Delitos que se cometían con más frecuencia de lo que la conciencia y la ley permitía.
El infanticidio es tipificado por un móvil especial que es «el honor o honoris causa», en el que las mujeres ante el miedo de verse con un hijo ilegítimo y perturbadas con la idea de la infamia que va a cubrirlas, o de la indignación de un padre severo o despechado, por el abandono en que un amante infiel que las ha dejado, se hallan en una espacio de locura atroz y se precipitan a exterminar y hacer desaparecer el fruto de su fragilidad .
El primero de ellos tiene lugar el 12 de noviembre de 1899, cuando la Guardia Civil detiene a los vecinos de Arbeteta , José Antonio Martínez y Gervasia Rubio, quienes ocasionaron la muerte a un niño de corta edad. Ese mismo día ingresan en la cárcel de Cifuentes acusados de infanticidio. Desconocemos el veredicto de la causa judicial.
En esta segunda historia nuestros protagonistas van a ser un sargento y un guardia llamados «Antero Rubio «y José María Vinches . Gracias a su investigación y perspicacia descubrieron el crimen, que hubiera permanecido oculto, habiendo burlado sus autores la acción de la justicia. El periódico La Región del 24 de mayo de 1907 hace eco de la noticia contandola de esta manera:
«Tenía conocimiento el citado sargento que en el pueblo había una joven que se hallaba en cinta y que hacía unos cuantos días había desaparecido este estado. Después de haberse informado de que nadie había visto ni sabía nada de la criatura , que forzosamente tenía que haber dado a luz Cipriana Jimenez Sanchez, que es su nombre, la sometieron a un detenido interrogatorio, en el que empezó a negar que hubiera estado en cinta, pero acabó por confesar en en la noche del 3 al 4 del actual había tenido un aborto dando a luz un niño muerto, cuyo cadáver tenía escondido entre la paja del jergón de su cama, sin que sus padres tuvieran noticia de ello. Procedieron al reconocimiento de la cama, encontraron el cadáver de la desgraciada criatura envuelto en unos trapos, y a pesar de lo manifestado por Cipriana, la opinión de los médicos que practicaron la autopsia, es que había muerto por axfísia. La madre que es soltera y cuenta 29 años es detenido y puesta a disposición del Juzgado de Cifuentes, que instruye diligencia, junto con sus progenitores Ignacio y Vicenta, por suponerles encubridores del infanticidio».
Otra de las actividades de la Guardia Civil era la persecución de» la venta ilegal de aguardiente«.
El 11 de noviembre de 1908 el Administrador de Hacienda de Guadalajara, F. Javier Aparici, autoriza la “subasta de los efectos aprehendidos por la Guardia Civil del puesto de Arbeteta”, que tiene lugar en Zaorejas el 16 del mismo mes. Consta de 3 lotes: 1º: 100 litros de aguardiente anisado y 4 barriles de madera, 2º: una burra cerrada de pelo cárdeno, y 3º: un burro cerrado de pelo negro.
El 23 de abril de 1910, el mismo Administrador, autoriza la subasta simultánea en la Administración de Hacienda, y los Ayuntamientos de Morillejo y Ocentejo, “de los efectos aprehendidos por la Guardia Civil del puesto de Arbeteta” a Gregorio Sotodosos. Consisten en tres lotes: 1º: 96 litros de aguardiente, 2º: una mula negra de mediana edad, y 3º: un burro de pelo pardo, cerrado, de regular alzada.
Al igual que el aguardiente, la destilación de las bayas de enebro requerían autorización de la Administración de Hacienda, por ello, el 2 de junio de 1903, según narran las crónicas, la Guardia Civil del puesto de Arbeteta denunció a los vecinos de Huertapelayo , Pedro Salmerón, Eulogio Herráiz y Tomás Salmerón, los cuales se dedicaban a la fabricación de aguarrás sin la correspondiente licencia.
Son muchas las historias que protagonizaron nuestros personajes , algunas con final feliz y otras de una forma trágica pero siempre con un gran sentido de la obligación y el deber.
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