¿SIGÜENZA O MOLINA?

En este post vamos a contaros como nuestro ilustre hidalgo D. Baltasar Carrillo litiga contra otros vecinos de Arbeteta ante el Consejo de Castilla.

¿Sigüenza o Molina? con esta pregunta nos referiremos a las distancias que hay desde Arbeteta a la Villa de Molina o a la Ciudad de Sigüenza en 1799. Diremos que entonces Molina era Villa, no había conseguido todavía el título de Ciudad. La distancia actual por carretera es de 65´9 km a Sigüenza; y de 74´7 a Molina.

Especificamos el año porque entonces no había las carreteras de hoy, y los caminos discurrían por pueblos que nos cuesta imaginar. La distancia de Arbeteta a ambas localidades nos la darán distintos testigos de un pleito[1]. De los pleitos se sacan cosas interesantes, y los vecinos de Arbeteta eran muy dados a pleitos en esa época.

Arbeteta cuenta en 1795 con 156 vecinos, cerca de 800 habitantes. Uno de ellos es D. Baltasar Carrillo, dueño de la fábrica de vidrio, que denuncia ante el Consejo de Castilla:

 “Que de algunos años a esta parte, y principalmente en los últimos, han amañado y dispuesto las cosas, tan conformes a sus ideas de mando, dominación, y particulares fines e intereses, algunos vecinos de la misma Villa, que han conseguido reunir y estancar en sí y sus parciales, para lograrles todos los oficios de república en las familias de los Molinas, Garcías y Mazaríos, y algunos otros que se conforman servilmente (…) resultando de esta reprobada coligación y monopolio, el verse subyugados los demás vecinos por la partida dominante.”

Valtablado del Río , desde Arbeteta «una legua»

Ante esta denuncia, el bando contrario se defiende de su convecino Carrillo, al que acusan de que, llevado de su orgullo, prepotencia y poderío, les ha acusado falsamente. Por ello, el Consejo de Castilla, ha mandado una Real Provisión en la que se manda que “el Juez de Letras Realengo más cercano a Arbeteta”, reasuma la Jurisdicción, es decir, se haga cargo del Ayuntamiento, y averigüe los hechos. Pero ahí viene el problema. Baltasar Carrillo había recusado previamente al Alcalde Mayor de Brihuega, por lo que le interesaba que fuese D. Agustín de Suinaga, Corregidor de Molina. La otra parte no quería que Baltasar se saliese con la suya, y eran favorables que fuese el Alcalde Mayor de Sigüenza, pues alegaban que esta Ciudad se encontraba más próxima a Arbeteta. Veamos lo que declara Baltasar Carrillo:

 “…El hecho de estar la Villa de Molina a mayor distancia de esta de Arbeteta que la Ciudad de Sigüenza, y aun de Huete, en las que hay también Jueces de Letras Realengos, es cosa notoria, pública e indubitable, como que los vecinos trajinantes de esta misma Villa van de cargado a Sigüenza en un solo día, y para Molina gastan dos días, o, cuando menos, día y medio en los días largos del año”.

“…La distancia que hay desde la dicha Villa de mi vecindario a la de Molina, y la que media desde la propia Villa de Arbeteta a la Ciudad de Sigüenza, declarando los testigos, si es cierto  que desde dicha población de Arbeteta a la Villa de Zaorejas hay 4 leguas cortas, y desde ella a Molina, 5 regulares, que todas hacen 9; y si es cierto, que desde dicho Arbeteta a dicha Sigüenza median otras 9: 1 de Arbeteta a Valtablado, otra a Oter, otra a Canredondo, y 2 a Renales, 1 a Laranueva, otra a Fuensaviñán, y 2 largas a Sigüenza; y que las 3 que se asientan de Arbeteta a Canredondo son tan largas como las 4 que median desde dicho Arbeteta a esta Villa de Zaorejas.”

Renales: de Canredondo a Renales «dos leguas»

Intervienen en el pleito como testigos, Manuel Benito, Santiago Costero, y Antonio Rodríguez menor, que declaran:

En el pleito interviene y declara Manuel Martínez, vecino de Zaorejas, que “con motivo de haber servido la plaza de miliciano por esta Villa de Zaorejas, sabe que, en la capital de la Ciudad de Sigüenza, a los milicianos[2] de la Villa de Arbeteta por el Regimiento, se les paga y abona el pro (prest)[3] y calzado de 9 leguas, como el testigo por sí ha visto, y no duda, que si hubiera un cuarto de legua menos de las 9, que se cuentan de Arbeteta a Sigüenza, no se les pagarían los 9 cuartos de calzado y 2 prest y medio. Y por el contrario, aunque sean las leguas 10, siempre se les pagaría lo mismo, según la Ordenanza. Que la Villa de Arbeteta no dista más de Molina que 9 leguas, las 5 regulares y 4 muy cortas.

Laranueva queda entre Renales y Fuensaviñan

Los dos alcaldes de Arbeteta son ese año de 1799, Julián García, como alcalde decano, y Joaquín Alonso, como alcalde segundo. Ambos son contrarios a Baltasar Carrillo. En esos días Julián García, único alcalde por enfermedad de su compañero, declara que:

Fuensaviñan: de Renales a Fuensaviñan una legua
Placa instalada en Fuensaviñan

“Que con motivo de su ejercicio de arrieros que han sido, han trajinado por la Villa de Molina, la Ciudad de Sigüenza y Huete, y por lo mismo, saben y les consta de cierta ciencia, que desde la Villa de Molina desde esta Villa, hay 9 leguas de esta forma: 4 leguas a la Villa de Zaorejas, 2 a Torrecilla, y 1 a Molina, muy largas, tanto, que de cargado se gastan dos días, y en tiempo largo día y medio.

El Rebollar camino de Sigüenza a 1/2 legua

E igualmente hay a la Ciudad de Sigüenza 8 leguas no largas, y se cuentan en la forma siguiente: una de esta Villa a la de Valtablado; de ésta a Oter, otra; a Canredondo, otra; dos a Renales, una a la Fuensaviñán y dos a la Ciudad de Sigüenza. Y de cargado se viene en un día a esta Villa desde la referida Ciudad de Sigüenza. Y la de Huete se halla a la misma distancia, con corta diferencia que la Villa de Molina”.

El castillo de la Torresaviñan, vigilante del camino de Sigúenza.

El Consejo de Castilla resolvió lo más fácil, habida las influencias de Carrillo. En esa época el Corregimiento era único para Atienza y Molina, y lo desempeñaba D. Juan Agustín de Suinaga, muy bien relacionado en Atienza con la familia de Baltasar Carrillo: Juan Antonio Lozano Manrique, su Cuñado; y Baltasar Carrillo Lozano, su hijo. Se decantan por Molina.

El 22 de marzo de 1799, el Corregidor de Molina, D. Juan Agustín de Suinaga, aprueba y acepta la comisión. El 16 de abril se encuentra ya en Arbeteta. Instala su Audiencia y comprueba que ambos Alcaldes y el escribano Tomás Montón son cómplices y que conspiran contra él y su Audiencia, por lo que decide:

Pelegrina se contempla a la izquierda del camino de Sigüenza

“Mando suspender todo procedimiento y que se retire la Audiencia, y remitan estas Diligencias al Supremo Consejo de Castilla, a quien hace presente, que si su suprema, no robustece a cualquier Comisionado con facultades amplísimas, y especialmente la de venir acompañado de tropa.”

Ya vemos cómo se las gastaban nuestros antepasados, que eran de “genios duros”.

Hemos de decir que el camino a Sigüenza no coincidía con la actual carretera hasta Renales, iba por un camino de herradura del que no quedan señales. Hemos recorrido el camino por carretera desde Arbeteta, Valtablado, por Ocentejo, Sacecorbo, Abánades, y Renales, hasta llegar a Sigüenza. Hemos empleado 15 horas en tres etapas. Pensamos que los arrieros de entonces estaban en buena forma física y podían hacer en un día la ruta de Sigüenza. Pero ¿y la de Molina?, en otra ocasión.

LLegando a Sigüenza

[1] AHN. CONSEJOS-31141, Exp. 13

[2] Eran milicianos del Regimiento Provincial de Milicias, establecido en Sigüenza.

[3] El prest era el socorro diario que se daba a los soldados para su manutención.

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